El inminente cambio de Riart en Educación (si ya no se confirmó a la hora en que está leyendo estas líneas), Federico Franco de nuevo abiertamente enfrentado con referentes luguistas, el acuerdo entre Nicanor y Cartes, entre otros, fueron algunos de los temas tratados en nuestro encuentro semanal.
- Le comento que usted no es del agrado de algunos, incluso en los círculos donde me muevo. Un amigo, que irónicamente siempre lee la columna, me pidió que se lo diga – comenté.
- Eso no es nuevo Ferreira. Soy poco querido en algunos sitios. No le simpatizo a ciertos políticos y tampoco soy del agrado de periodistas, incluso de algunos compañeros tuyos.
- Yo cumplo en informarle…
- Yo cumplo con decirles que me alegra que me detesten. A nadie le gusta que le digan la verdad en la cara.
La tarde estaba tranquila. Las dos tazas de café negro, sin azúcar, en el bar de siempre, no eran el mejor menú, atendiendo al caluroso día, pero es la costumbre. Además, sin café, la charla no sería lo mismo.
- Nicanor se alió a Cartes – dije al proponer un tema.
- ¡Y qué aliado se ha conseguido! – ironizó el comandante, lanzando una larga risa.
No siguió el punto y decidió hablar sobre la conflictiva relación de Franco con parte del entorno de Lugo.
- Hay un sector grande que plantea impulsar una campaña para que Franco renuncie. De nuevo empezó a insistir con esta idea, luego de las últimas críticas sobre el combate contra el EPP.
- Y Emilio Camacho disparó diciendo que Franco está haciendo proselitismo con el tema – agregué.
- Es un tema de nunca acabar. Pero Franco no va a renunciar. Y si lo hace, lo hará solo para candidatarse a la presidencia, si finalmente se decide.
Tomó su taza, y antes de llevarla a la boca, de nuevo él solo, decidió saltar al tema que le había propuesto antes.
- Nicanor nunca demostró ser un líder político nato. Las circunstancias políticas y algo de habilidad lo ubicaron en lo más alto, pero su inutilidad le hizo sucumbir cuando perdió ese poder, cuando perdió el manejo de la cosa pública.
- Nunca demostró ser líder político en la llanura – remarqué, siguiendo el diálogo.
- Fuera de ello, amigo, aunque no se crea, el hecho de que Nicanor se defina, le viene bien al proyecto cartista. Un enemigo menos.
- Ahora Nicanor deberá justificar por qué estuvo en contra de la candidatura de Cartes y ahora está a favor.
- Sos iluso, Ferreira. Los políticos no argumentan, los políticos solo transforman sus dichos para ajustarlos a sus movimientos.
- Y sí.
- Y muchos de ellos son buitres. Además de alimentarse generalmente de carroña, a la hora de buscar alimentos utilizan el sentido de la vista y hasta son capaces de matar a animales pequeños.
- Pero tienen poco sentido del olfato, comandante.

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